EL
DISEÑO DE LAS ACTIVIDADES
Muchas
de las propuestas didácticas que se elaboran para las distintas
salas del jardín abordan contenidos tanto de ciencias sociales como
de ciencias naturales. Sin embargo, en el plano de las actividades es
preciso reconocer que estas permiten trabajar generalmente contenidos
de una u otra área y la articulación se da al desarrollar la
propuesta completa.
Así
por ejemplo, los alumnos conocen cómo es el trabajo de una tejedora
que teje en telar con lanas que ella misma tiñe a partir de
observarla en el momento en que desarrolla su tarea. Para conocer
cómo realiza las tinturas que utiliza fabricarán tinturas naturales
con diferentes vegetales y probarán cómo se tiñen las lanas.
Mediante la realización de una entrevista a la tejedora, los niños
podrán obtener más información, esta vez relacionada con ambas
áreas.
En
muchas actividades de ciencias naturales, los chicos obtienen
información a través de la exploración: prueban cómo hacer para
separar una mezcla de piedritas y arena, iluminan objetos con
linternas para obtener sombras, cortan vegetales, los mezclan con
agua y luego los filtran para fabricar tinturas, deslizan autos por
planos inclinados de diferentes alturas, prueban hacer burbujas con
burbujeros de diferentes formas, etc. En todos los casos, las
acciones que los niños realizan con y sobre los objetos les permiten
obtener información.
La
exploración concebida de este modo no es un paso inevitable para
lograr que luego los niños se concentren, sino que es el medio por
excelencia a partir del cual obtienen información. Cuando realizamos
este tipo de propuestas apelamos a que los niños se involucren en
ellas del mismo modo y con el mismo interés que cuando realizan
exploraciones fuera del ámbito del jardín de infantes. La
diferencia fundamental es que los docentes procuramos que las
exploraciones se relacionen con los contenidos que nos proponemos
trabajar. Para ello planteamos interrogantes o preguntas que
motorizan y guían la exploración: ¿cómo saldrán las burbujas con
burbujeros que no son redondos?; ¿se podrá separar esta mezcla?
¿Cómo?; ¿cómo podemos hacer para que se forme una sombra?;
etcétera.
En
ocasiones resulta necesario prever algunas restricciones que permitan
que los niños efectivamente aborden los contenidos que nos
proponemos: así, si queremos que aprendan que algunos materiales se
disuelven en agua, será necesario que tengamos en cuenta tanto la
cantidad de agua como la del material para disolver en ella; si se
trata de que los niños reconozcan que algunos materiales absorben
agua y otros no, será necesario echar la misma cantidad de agua
sobre cada uno de los materiales; para analizar la acción de las
levaduras en una masa es preciso comparar dos masas: una con levadura
y otra sin levadura pero con las restantes condiciones idénticas
(cantidad de harina, de agua, temperatura en el lugar de levado,
etc.). Para que las exploraciones que realizan los niños les
permitan avanzar y adquirir nuevos conocimientos será necesario que
los materiales que los docentes ponemos a su disposición estén
debidamente previstos y posibiliten tales aprendizajes.
En
otros casos procuramos que los alumnos obtengan nuevos datos sobre
los temas que están indagando, tanto del campo de las ciencias
sociales como ciencias naturales, a partir de tomar contacto con
diferentes informantes. En algunas ocasiones, se trata de realizar
encuestas en las que se formulan pocas preguntas a muchas personas
para conocer, por ejemplo, qué actividades realizan en la playa. En
otros, la posibilidad de llevar a cabo una entrevista permite a
partir de muchas y variadas preguntas profundizar sobre una temática
en particular. Así por ejemplo, entrevistar a una abuela para que
nos cuente cómo cocina el locro –mientras realiza la preparación–,
permitirá conocer sobre los ingredientes y los utensilios que emplea
y, sobre todo, algunas de las historias vinculadas con el consumo de
esa comida en su familia; entrevistar a un aficionado a la
observación de pájaros posibilitará saber cómo hacen para
observar a las aves sin que se escapen; preparar preguntas para un
historiador, un biólogo o la persona que nos recibe en el museo
brindará más datos acerca de los temas que los chicos están
indagando. Siempre que sea posible es importante que los informantes
mimbre y juncos, etc. Para que las salidas sean aprovechadas como
parte de un itinerario didáctico es importante que estén precedidas
por una serie de actividades en las cuales se comparte con los niños
cuáles
son los interrogantes que la motorizan, el docente les da información
acerca de dónde van a ir y en qué consistirá la visita, preparan
en conjunto los materiales que necesitan, etc. Durante la salida, los
niños recolectan información mediante la observación del monumento
en la plaza o la entrevista a un pediatra en la salita de primeros
auxilios. Luego, las informaciones relevadas se ponen en común y se
organizan y sistematizan a través de situaciones variadas: la
confección de un cuadro de doble entrada para saber qué
instrumentos utiliza el pediatra para tener información sobre las
distintas partes del cuerpo (el estetoscopio para auscultar el
corazón, el baja lengua para observar la garganta, etc.), la
elaboración de un afiche para comunicarle al resto de las salas por
qué la plaza lleva ese nombre, el armado de una radio en la sala
luego de la visita a la radio local, etcétera
No hay comentarios:
Publicar un comentario