miércoles, 1 de octubre de 2014

Las Actividades

EL DISEÑO DE LAS ACTIVIDADES

Muchas de las propuestas didácticas que se elaboran para las distintas salas del jardín abordan contenidos tanto de ciencias sociales como de ciencias naturales. Sin embargo, en el plano de las actividades es preciso reconocer que estas permiten trabajar generalmente contenidos de una u otra área y la articulación se da al desarrollar la propuesta completa.
Así por ejemplo, los alumnos conocen cómo es el trabajo de una tejedora que teje en telar con lanas que ella misma tiñe a partir de observarla en el momento en que desarrolla su tarea. Para conocer cómo realiza las tinturas que utiliza fabricarán tinturas naturales con diferentes vegetales y probarán cómo se tiñen las lanas. Mediante la realización de una entrevista a la tejedora, los niños podrán obtener más información, esta vez relacionada con ambas áreas.
En muchas actividades de ciencias naturales, los chicos obtienen información a través de la exploración: prueban cómo hacer para separar una mezcla de piedritas y arena, iluminan objetos con linternas para obtener sombras, cortan vegetales, los mezclan con agua y luego los filtran para fabricar tinturas, deslizan autos por planos inclinados de diferentes alturas, prueban hacer burbujas con burbujeros de diferentes formas, etc. En todos los casos, las acciones que los niños realizan con y sobre los objetos les permiten obtener información.
La exploración concebida de este modo no es un paso inevitable para lograr que luego los niños se concentren, sino que es el medio por excelencia a partir del cual obtienen información. Cuando realizamos este tipo de propuestas apelamos a que los niños se involucren en ellas del mismo modo y con el mismo interés que cuando realizan exploraciones fuera del ámbito del jardín de infantes. La diferencia fundamental es que los docentes procuramos que las exploraciones se relacionen con los contenidos que nos proponemos trabajar. Para ello planteamos interrogantes o preguntas que motorizan y guían la exploración: ¿cómo saldrán las burbujas con burbujeros que no son redondos?; ¿se podrá separar esta mezcla? ¿Cómo?; ¿cómo podemos hacer para que se forme una sombra?; etcétera.
En ocasiones resulta necesario prever algunas restricciones que permitan que los niños efectivamente aborden los contenidos que nos proponemos: así, si queremos que aprendan que algunos materiales se disuelven en agua, será necesario que tengamos en cuenta tanto la cantidad de agua como la del material para disolver en ella; si se trata de que los niños reconozcan que algunos materiales absorben agua y otros no, será necesario echar la misma cantidad de agua sobre cada uno de los materiales; para analizar la acción de las levaduras en una masa es preciso comparar dos masas: una con levadura y otra sin levadura pero con las restantes condiciones idénticas (cantidad de harina, de agua, temperatura en el lugar de levado, etc.). Para que las exploraciones que realizan los niños les permitan avanzar y adquirir nuevos conocimientos será necesario que los materiales que los docentes ponemos a su disposición estén debidamente previstos y posibiliten tales aprendizajes.
En otros casos procuramos que los alumnos obtengan nuevos datos sobre los temas que están indagando, tanto del campo de las ciencias sociales como ciencias naturales, a partir de tomar contacto con diferentes informantes. En algunas ocasiones, se trata de realizar encuestas en las que se formulan pocas preguntas a muchas personas para conocer, por ejemplo, qué actividades realizan en la playa. En otros, la posibilidad de llevar a cabo una entrevista permite a partir de muchas y variadas preguntas profundizar sobre una temática en particular. Así por ejemplo, entrevistar a una abuela para que nos cuente cómo cocina el locro –mientras realiza la preparación–, permitirá conocer sobre los ingredientes y los utensilios que emplea y, sobre todo, algunas de las historias vinculadas con el consumo de esa comida en su familia; entrevistar a un aficionado a la observación de pájaros posibilitará saber cómo hacen para observar a las aves sin que se escapen; preparar preguntas para un historiador, un biólogo o la persona que nos recibe en el museo brindará más datos acerca de los temas que los chicos están indagando. Siempre que sea posible es importante que los informantes mimbre y juncos, etc. Para que las salidas sean aprovechadas como parte de un itinerario didáctico es importante que estén precedidas por una serie de actividades en las cuales se comparte con los niños
cuáles son los interrogantes que la motorizan, el docente les da información acerca de dónde van a ir y en qué consistirá la visita, preparan en conjunto los materiales que necesitan, etc. Durante la salida, los niños recolectan información mediante la observación del monumento en la plaza o la entrevista a un pediatra en la salita de primeros auxilios. Luego, las informaciones relevadas se ponen en común y se organizan y sistematizan a través de situaciones variadas: la confección de un cuadro de doble entrada para saber qué instrumentos utiliza el pediatra para tener información sobre las distintas partes del cuerpo (el estetoscopio para auscultar el corazón, el baja lengua para observar la garganta, etc.), la elaboración de un afiche para comunicarle al resto de las salas por qué la plaza lleva ese nombre, el armado de una radio en la sala luego de la visita a la radio local, etcétera

No hay comentarios:

Publicar un comentario